Meglio tardi che mai
¿Existe un límite en las relaciones humanas? ¿Un baremo capaz de decirnos hasta donde el sufrimiento es lícito? Creo que un NO respondería a mi pregunta de manera bastante acertada. Siempre se siente la misma decepción que la primera vez y , sin lugar a duda, más dolor que la vez anterior. Hacer las paces con el pasado, ajustar cuentas con el presente e incluso asegurar el futuro, no son tarea fácil. En mi caso podría decir que la rabia momentánea e incluso el silencio acumulado son los principales obstáculos que me frenan el paso. Siempre pienso que podría dar más de mí, que tal vez las cosas no las he hecho tan bien como me digo a mi misma e incluso que con mis palabras y mis actos he podido herir de guerra a quien creía un bloque de hielo. Tal vez se me calientan las ideas demasiado pronto y no descarto que, lo que en realidad me cueste, sea expresar cuanto echo de menos a alguien. Sin embargo, las palabras hieren de manera bidireccional, así como los actos y los p...