No creas que...
No creas que no me he dado cuenta. No lo pienses ni por asomo. Soy capaz de retratarte junto con todas las muecas que te hacen tan genuino sin tan siquiera abrir los ojos. Dame una tiza, algo de tiempo y verás. Disparas mi creatividad, estimulas mis letras. No creas que no me he fijado en el hoyuelo que se forma en tu cara cuando sonríes o el aire despistado que pretendes proyectar cuando, en realidad, no se te escapa nada. No creas que pasan desapercibidos tus ojos cuando se vuelcan en mí, ni tampoco mi extraña manera de hacer que ese ignorarte se convierta en lo menos fortuito del mundo. No creas que no soy consciente de que tu corazón, cansado de latir y algo ajado por quien no lo supo cuidar, tal vez rindió demasiado pronto la batalla por el mío ni tampoco que es el único que sufre. No creas que no duele cuando olvidas que, la mano que te agarró cuando más oscuro se tornó el camino, fue la misma que tú con tanta ligereza soltaste. Que mientras yo construía diques para tus ...