Septiembre
No se si será el orgullo o el amor propio lo que nos hace engañarnos. No se si serán los demás o si seremos nosotros. No se si yo hablo demasiado o tú demasiado poco, ni si tiene que ver con que el sol quema o acaso con que la lluvia nos moja las zapatillas;quizás la culpa es nuestra, nos hemos equivocado de calzado aún sabiendo que el diluvio era inminente. Es de locos. Es de completos y absolutos locos. Cansa, quema. Sonríe, llora. Grita. Sólo grita. Demasiado fuerte. Me dejas sorda...No pares de gritar!!!. Silencio.Bruma. Cuando bajé del coche tuve la suerte de poder disfrutar de los pocos rayos de sol que se filtraban entre las nubes de un lluvioso domingo de septiembre,del poco septiembre que nos quedaba. Más suerte por los 20 minutos de calle, para mí sola, que tenía por delante.Aún más porque mi cuerpo era esclavo del cansancio y, por ello,mi mente propietaria de sus pensamientos, que fluían alborotados por los últimos acontecimientos, que no habían sido otros que volver a ro...