Le vent nous portera...ensemble
Que bello símil el de dos hojas volando lejos, luchando contra un viento caótico que no cesa en su empeño de alejarnos de las raíces que nos han visto crecer, las que de alguna manera son la causa de quienes somos en el presente y como nos gustaría vernos en el futuro.
Esos somos tú y yo .Y esa lucha es lo más parecido a la batalla que hace un tiempo libramos contra nuestro propio yo, que no es otra que la de coger el camino correcto o no hacerlo.
Cuesta demasiado la idea de la incertidumbre en sí. Incertidumbre de donde estaremos mañana o cuales serán los planes que el divino o quien quiera que sea tiene para nosotros.
Un día me dijiste que las personas permanecen en nuestra vida en la medida que nosotros luchemos por conservarlas, lo que significa que mientras sepamos que nos tenemos, nos tendremos.
Aquí estamos nosotros en nuestra forma de esas hojas presurosas, ajadas, volando sin ningún destino, sin ningún fin pero cargadas de proyectos. Y sí, alguna vez nos han pisado. E incluso ha llovido sobre nosotros algún que otro monzón que parecía no desaparecer nunca. Y lo mejor de todo esto es que no ha hecho falta que llueva para saber que mis palabras e incluso mis acciones estarían incompletas sin el aliento de tu mano sobre mi espalda, cargando junto a mí el peso de unas historias de las cuales mucho he aprendido, pero que también han desgastado mi rostro tal como lo solías conocer.
No hace tantos años, amigo mío, éramos tu y yo corriendo por los jardines de la esperanza por ser alguien mejor, que cambiase el mundo con sólo pestañear...que vibrase al mismo son que lo hacíamos (y seguimos haciendo) nosotros. De alguna manera, esos ojos curiosos (y algo pillos) que mi miraban detrás de esos rizos alborotados ya escondían más potencial del que he vuelto a ver nunca. Destilaban bondad, compromiso con su persona sólo superado por el compromiso con los demás. Esos ojos curiosos ya entonces me decían todo lo que, con el paso tedioso y algo revolucionado de los años, tus acciones han corroborado.
Puede que no siempre te haya sentido tan cerca como me gustaría, pero siempre he sabido que estabas allí...no puedo decir que aguardabas en la sombra, si en la caja de emergencia.
Y ahí, cuando todo cambió y un día desperté pensado que tal vez las cosas no son tan bonitas como lo eran nuestras canciones en las noches de verano, estabas tu para recordarme que, tal vez nos desviemos de la ruta que elegimos en un primer momento y tal vez nos equivoquemos. Puede ser que nos volvamos locos, y la lluvia empape cada centímetro de nuestra piel. Puede ser que nos separemos, que nos alejemos, y también puede ser que cambiemos...pero si lo hacemos, cambiamos juntos.
Supongo que eso es lo que te hace ser diferente al resto, porque, aún sin saber donde estás ni tu mismo, siempre sabes donde estoy yo. Y por eso, entre otras muchas cosas, siempre serás el hogar al que volver...porque aunque estas alas nos lleven muy lejos, nuestras raíces nos seguirán sujetando bien fuerte a mi tierra, tu tierra, nuestra tierra. Pues no importa donde vayamos, siempre que sepamos de donde venimos.
Y es que amigo, las personas existen siempre que nosotros pensemos en ellas...
B
''Compañero
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo
si alguna vez
advierte
que le miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo
si otras veces
me encuentra
huraña sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo
pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio''
MARIO BENEDETTI- HAGAMOS UN TRATO
Mumford and Sons- The cave
Esos somos tú y yo .Y esa lucha es lo más parecido a la batalla que hace un tiempo libramos contra nuestro propio yo, que no es otra que la de coger el camino correcto o no hacerlo.
Cuesta demasiado la idea de la incertidumbre en sí. Incertidumbre de donde estaremos mañana o cuales serán los planes que el divino o quien quiera que sea tiene para nosotros.
Un día me dijiste que las personas permanecen en nuestra vida en la medida que nosotros luchemos por conservarlas, lo que significa que mientras sepamos que nos tenemos, nos tendremos.
Aquí estamos nosotros en nuestra forma de esas hojas presurosas, ajadas, volando sin ningún destino, sin ningún fin pero cargadas de proyectos. Y sí, alguna vez nos han pisado. E incluso ha llovido sobre nosotros algún que otro monzón que parecía no desaparecer nunca. Y lo mejor de todo esto es que no ha hecho falta que llueva para saber que mis palabras e incluso mis acciones estarían incompletas sin el aliento de tu mano sobre mi espalda, cargando junto a mí el peso de unas historias de las cuales mucho he aprendido, pero que también han desgastado mi rostro tal como lo solías conocer.
No hace tantos años, amigo mío, éramos tu y yo corriendo por los jardines de la esperanza por ser alguien mejor, que cambiase el mundo con sólo pestañear...que vibrase al mismo son que lo hacíamos (y seguimos haciendo) nosotros. De alguna manera, esos ojos curiosos (y algo pillos) que mi miraban detrás de esos rizos alborotados ya escondían más potencial del que he vuelto a ver nunca. Destilaban bondad, compromiso con su persona sólo superado por el compromiso con los demás. Esos ojos curiosos ya entonces me decían todo lo que, con el paso tedioso y algo revolucionado de los años, tus acciones han corroborado.
Puede que no siempre te haya sentido tan cerca como me gustaría, pero siempre he sabido que estabas allí...no puedo decir que aguardabas en la sombra, si en la caja de emergencia.
Y ahí, cuando todo cambió y un día desperté pensado que tal vez las cosas no son tan bonitas como lo eran nuestras canciones en las noches de verano, estabas tu para recordarme que, tal vez nos desviemos de la ruta que elegimos en un primer momento y tal vez nos equivoquemos. Puede ser que nos volvamos locos, y la lluvia empape cada centímetro de nuestra piel. Puede ser que nos separemos, que nos alejemos, y también puede ser que cambiemos...pero si lo hacemos, cambiamos juntos.
Supongo que eso es lo que te hace ser diferente al resto, porque, aún sin saber donde estás ni tu mismo, siempre sabes donde estoy yo. Y por eso, entre otras muchas cosas, siempre serás el hogar al que volver...porque aunque estas alas nos lleven muy lejos, nuestras raíces nos seguirán sujetando bien fuerte a mi tierra, tu tierra, nuestra tierra. Pues no importa donde vayamos, siempre que sepamos de donde venimos.
Y es que amigo, las personas existen siempre que nosotros pensemos en ellas...
B
''Compañero
usted sabe
puede contar
conmigo
no hasta dos
o hasta diez
sino contar
conmigo
si alguna vez
advierte
que le miro a los ojos
y una veta de amor
reconoce en los míos
no alerte sus fusiles
ni piense qué delirio
a pesar de la veta
o tal vez porque existe
usted puede contar
conmigo
si otras veces
me encuentra
huraña sin motivo
no piense qué flojera
igual puede contar
conmigo
pero hagamos un trato
yo quisiera contar
con usted
es tan lindo
saber que usted existe
uno se siente vivo
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos
aunque sea hasta cinco
no ya para que acuda
presurosa en mi auxilio''
MARIO BENEDETTI- HAGAMOS UN TRATO
Mumford and Sons- The cave

Comentarios
Publicar un comentario